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Dhammacakkappavattana Revista para la difusión y desarrollo del Dhamma en Latinoamérica

Reflexión

El Buddhismo: un recién llegado en escena

Qué puede aportar el buddhismo al mundo moderno cuando llega a Occidente recién a fines del siglo XIX, y por qué la religión y la razón no son necesariamente incompatibles.

Bhikkhu Nandisena

Retrato de Bhikkhu Nandisena

Una de las características fundamentales de las religiones, particularmente de las religiones teístas, es la existencia de verdades absolutas inmutables que no pueden ser irrefutablemente probadas por la razón. Y como no pueden ser probadas por la razón, conducen a una visión estática de la realidad.

Por otro lado, se podría decir que la historia del pensamiento científico es la historia del retroceso de esas verdades absolutas a favor de explicaciones racionales de la realidad. Desde los descubrimientos astronómicos de Nicolás Copérnico (1473-1543) hasta la teoría de la evolución de Darwin (1809-1882) y todos los que vinieron después, la historia del pensamiento científico se puede sintetizar como el gradual “arrebato” de esas verdades absolutas sostenidas por las religiones. Tal ha sido ese arrinconamiento de las religiones teístas que lo que perdura son las verdades más inextricables. Gran parte del resto, afortunadamente, ha sido rescatado por la razón, y la filosofía occidental ha tenido un rol importante en este proceso.

Si esto es así, vale preguntarse, tratándose de una religión, ¿qué puede aportar el buddhismo al mundo moderno? En particular, ¿qué puede aportar el buddhismo a los complejos problemas actuales de la sociedad mexicana?

Antes de continuar e intentar dar respuesta a estas preguntas, es necesario mencionar que el buddhismo, por las importantes razones que sean, es un recién llegado al mundo Occidental. Es recién a fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX que el buddhismo comienza a llegar a Europa y América del Norte. El buddhismo es un recién llegado, tanto con respecto a su larga historia de 2600 años, como con respecto a la historia de occidente que hipotéticamente comienza con los griegos presocráticos como Tales de Mileto (625/624 AEC - 547/546 AEC), que vivió aproximadamente en el mismo tiempo que el Buddha histórico.

Que el buddhismo sea un recién llegado en escena tiene sus ventajas y desventajas. Así como las opiniones de un niño o de un joven no son consideradas seriamente por sus mayores, en ocasiones ocurre de la misma manera con el buddhismo por aquellos que lo desconocen, que en realidad es la gran mayoría de las personas. Después de la publicación de la obra de Copérnico De Revolutionibus en 1544, el teólogo dominico Giovanni María Tolosani denunció esta obra con el propósito de preservar la verdad para el beneficio de la Santa Iglesia. Pero ese rechazo inicial, que generalmente reciben las nuevas ideas, gradualmente fue cediendo, y como esas ideas representaban una descripción más precisa de la realidad, finalmente fueron aceptadas.

Bhikkhus caminando por la calle con sus cuencos

Una supuesta ventaja de ser recién llegado es que el buddhismo ha sido ajeno, como contendiente o defensor, de la brutal batalla por la verdad entre la ciencia y la religión de Occidente. De hecho Oriente, donde en varios países el buddhismo es la religión mayoritaria, carece de esa fricción y conflicto tan familiar a Occidente entre ciencia y religión. En muchos de esos lugares el descubrimiento o iluminación del Buddha se considera como algo indiscutido, absoluto, irrefutable, similar a la posición de las religiones teístas abrahámicas.

Después de una rápida evaluación de las diversas ventajas y desventajas (que aquí, por motivos de espacio y tiempo no expongo), se podría argumentar que el principal aporte del recién llegado radica en el hecho de que provee principios éticos y psicológicos corroborables que conducen a una sociedad e individuo mejores sin la necesidad de asumir posiciones ideológicas o religiosas antagónicas.

Es, quizá, por esto, que George Grimm (1868-1945), uno de los primeros europeos estudiosos del buddhismo, titula su obra, publicada por primera vez en 1915, Die Lehre des Buddho. Die Religion der Vernunft (La Enseñanza del Buddha. La Religión de la Razón).

Más de un siglo ha pasado desde la publicación de esta influyente obra y gradualmente se ha ido ganando terreno tanto en relación al conocimiento del mismo como en adeptos y simpatizantes.

La acertada conceptualización, por parte de Grimm, de la enseñanza del Buddha, no como buddhismo, sino como la religión de la razón, es un indicador temprano de que la religión y la razón no son necesariamente incompatibles. Esto es particularmente cierto con respecto a la ética y psicología, los dos primeros pilares del paradigma buddhista.

Tarjeta del Dhamma Vihāra, monasterio Theravada en Veracruz, México

Fuente: Instituto de Estudios Buddhistas Hispano. IEBH: 20170213-BN-E0001